Y AHORA COMIENZA LA REFLEXIÓN


Asimilar y decantar todos los contenidos que hemos aprendido estos días en el curso presencial para mí es una tarea progresiva, iterativa, y en algunos casos lenta, y no lineal. Necesito papel y bolígrafo, mapas mentales, recopilar notas y apuntes, estructurar y organizar en mi cabeza lo que ha sido para mí personalmente una de las mejores semanas de este año.

Todavía imbuida de la energía colectiva que nos ha caracterizado, comienzo este proceso con una sensación de alegría, de ganas, de entusiasmo, de pasión. Hace mucho tiempo que no estaba tan viva, tan contenta, tan satisfecha, tan llena de fuerza.

Mis primeras reflexiones en modo "cajón desastre" (ni van en orden cronológico, ni temático, ni funcional):

- Siento que acaba de comenzar para mí un camino personal, una nueva etapa de conocimiento, aprendizaje, reflexión y crecimiento como formadora de ELE. "Caminante no hay camino, se hace camino al andar".

- He descubierto un fantástico mundo de enseñanza, un equipo fascinante, unas ganas de trabajar de transmitir con la pasión de un amor profundo a la profesión de formador y al idioma y culturas españolas. Solo con todo lo que he visto y aprendido esta semana de cada uno de los formadores, según mi punto de vista, ya podría casi escribir un compendio de motivación y entrega en el trabajo, de psicología y de liderazgo.

- Se ha "despertado en mí" la niña pequeña que soñaba con dar clase, ahora ya sí que sí ha vuelto para quedarse y crecer juntas las dos, la Ana adulta y la Ana pequeña.

- Dos mandatos clave en este sendero, ser humilde y además compartir (es decir, doble faceta de ser generosa y atreverme): ni estoy "sola" en este recorrido, ni debo actuar como una "loba solitaria" en esta etapa que comienza. Y lo más importante, puedo reconocer mi propio proceso de reflexión y crecimiento sin miedo y sin ser juzgada negativamente. Afortunadamente he descubierto una red inmensa (ya sean conocimientos, materiales, pautas, marcos de referencia, compañeros, recorridos, plataformas, etc) que me puede ayudar, y a la que desde ya agradezco, y a la que puedo contribuir con mi modesta participación.

- Acabo de ser consciente que necesito franquear las puertas una nueva etapa personal en el mundo digital - una fuente de herramientas, contenidos, presencia, interacciones que debo poco a poco asimilar, aplicar y acostumbrarme a usar.

- Ahora quiero reflexionar también sobre cuál sería mi "valor añadido" en la enseñanza de ELE, es decir, qué puedo aportar con mi estilo personal, mi bagaje, mi personalidad, mis preferencias, mis recorridos y vivencias, mis aptitudes y todo aquello que me falta por adquirir. En otras palabras, qué color(es) quiero traer a este mundo de la formación de ELE

- He podido ganar en "legitimidad personal" para sentirme capaz de lanzarme en esta aventura...esto es un punto clave en mi crecimiento personal, y ganar confianza.

- Menos es más - debo aprender a "dosificar" mis propios conocimientos en el aula, y ser consciente de aquello que se puede ir aportando en cada etapa del aprendizaje (desde el nivel inicial al avanzado). Sería una manera de "limitar mis propias ansias de darlo todo" en cada clase, y controlar mis impulsos e inseguridades para ganar en seguridad impartiendo clases.

Delante tengo una intensa tarea de estudio profundo y sosegado, un nuevo filón de conocimientos para adquirir y no dejar de aprender nunca, un nuevo camino del saber.

He comenzado a crear ya mi imagen y concepto sobre el profesor ideal que plasmaré en este blog en cuanto aprenda cómo hacer una infografía que una imagen y palabras....se va a operar una "magia especial"...








Comentarios

  1. Muchísimas gracias por ese entusiasmo tan contagioso. Tus comentarios me han emocionado.

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    1. Ha sido un placer conoceros...me llevo una mochila cargada de esperanza para poder inspirarme en vuestro ejemplo y lograr transmitir como vosotros....
      Hasta pronto, un abrazo fuerte.

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  2. Es verdad lo del entusiasmo contagioso.
    Muy interesante el párrafo en el que hablas del 'valor añadido'.

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  3. Más sobre valor añadido:
    El precio de un tornillo. Un ingeniero arregla una computadora que valía US$ 12 millones. Oprime unas teclas, saca un destornillador, aprieta un tornillo y comprueba que funciona. El presidente de la compañía quiere pagarle. Son US$ 1.000. ¿Mil por un rato de trabajo? ¿Por apretar un tornillo? Se los pagaré si me lo justifica. Al día siguiente, el presidente recibió la factura, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar. La factura decía:
    Detalle de servicios:
    1. Apretar un tornillo…1 dólar. 2. Saber que tornillo apretar… 999 dólares.
    Fuente: https://goo.gl/hCX4Te

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    1. Gracias, muy interesante el paralelismo...buscar y determinar nuestro valor añadido es clave en cómo y qué transmitimos como formadores

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    2. ¡Qué buena historia, Jesús! No la conocía, pero viene al pelo.
      Y como dice Ana, la formación y la preparación nos dan legitimidad personal y profesional.

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  4. ¡Qué bonita entrada, Ana! ¡Cómo me gusta y qué identificada me siento con tus palabras!

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